Por fin llueve. Es un lujo estar en la cama y oir cómo cae el agua, sin más sonido que ése, sin otra distracción que remolonear entre las sábanas y una estrenada colcha de otoño.
En este momento se me olvida el sueño que he tenido. Me olvidé de la tarde de ayer, de centro comercial, tráfico y atascos. No de la sesión de bicicleta ni de los experimentos chocolateros del chef.
Por fin llueve y huele a tierra húmeda. No durará mucho: parece que ya esta tarde las nubes se irán mediterráneo arriba. De momento es una pena tener que estar aquí encerrado en vez de ahí fuera, disfrutándolo.

Si que es verdad, es una de las mejores sensaciones que siento, la lastima que sea tan remotas, por lo poco que llueve por mi tierra, la lluvia comenzo anoche, y se ha pasado asi toda la noche pero lloviendo muy bien, como hace años que no lo hacia, pero ya ha parado y los claros se abren entre las nubes, me encantan los dias de lluvia, me encanta escuchar el agua como cae por los tejados y verlo, me gusta pasarme las horas mirando como llueve me relaja mucho, y me siento fenomenal, y sobre todo cuando el aire trae la olor a humedad es fantastico, huele a limpio. Por fin llego la temporada de LLuvias aunque en mi región no veamos mucho la lluvia y cuando la vemos dura tan poco.
un beso.