The Indian Summer: La lucha por el territorio de la nación Mohawk
Desde hace 260 años, los Mohawk han estado reclamando una tierra que incluía un cementerio y árboles sagrados cerca de Kanehsatake, donde hoy se encuentra una de las principales reservas de esta nación.
En 1990 estalló uno de los episodios más emblemáticos de las reivindicaciones indígenas, la crisis de Oka, un conflicto que enfrentó a los Mohawk con las autoridades de la ciudad, que querían extender un campo de golf a estos territorios sagrados con los consiguientes beneficios económicos que les reportaría.
La confrontación se extendió durante 78 días y movilizó no sólo a los Mohawk sino que concitó el apoyo de otras naciones amerindias de Canadá y Estados Unidos.
Estos hechos son los que se reproducen en la producción Indian summer, The Oka Crisis, que se estrenó ayer en la reserva india Kanehsatake.
Una reflexión sobre la historia reciente
La importancia de la exhibición de este filme es especialmente significativa en dos sentidos. Por un lado, supone un especial esfuerzo de conciliación de la fundación Terre en vues que, por vez primera, lleva fuera de la ciudad de Montreal el festival, precisamente a una reserva india, protagonista de esta obra; iniciativa que ha sido interpretada como un gesto de respeto y, paralelamente, como parte del objetivo de enseñar a las comunidades su historia desde la perspectiva de los propios protagonistas y de los realizadores.
Pero la exhibición de la película de Gil Cardinal supone además llevar a la actualidad uno de los problemas de las naciones amerindias, la lucha por el territorio.
El esfuerzo por ilustrar, desarrollar y filmar la historia reciente de las naciones autóctonas de canadá, promocionada por la televisión canadiense, resulta de vital importancia en el contexto de este conflicto que se extiende a otras comunidades y que aún está por resolver.
Visto desde dentro de la comunidad, interpretado por los propios protagonistas del conflicto, esta dramatización de cuatro horas, concebida como una miniserie para televisión, supone un punto de inflexión en el tratamiento de las reivindicaiones indígenas.
La película, que supone la gran apuesta del Festival, contó en su presentación con la participación no sólo de los actores, sino también de su director y la organización de este certamen.
Desde fuera, el conocimiento de la realidad indígena de la mano de estas producciones precisamente en el contexto de la propia reserva india, entre los miembros de la comunidad, lleva a formular una multitud de preguntas: cuál será la repercusión de este filme, cuál la importancia para los propios Mohawk de ver reflejada su historia. De cualquier forma, este testimonio debe considerarse un paso más para contribuir al análisis y la reflexión sobre la realidad actual y el pasado reciente de estos pueblos.
Artículo escrito para Noticine.com


