Jean-Talon Market: de compras en Little Italy
En los viajes, junto con un las monedas, un libro de cocina propia del lugar, es imprescindible llevarse una imagen de cómo discurre la vida en el mercado.
Algo que ya practicaba de pequeña, cuando mis padres me llevaban al mercado de Atarazanas, en Málaga, en mis múltiples visitas a los médicos; que volví a retomar en aquel viaje a Melilla (nunca podré olvidar la sonrisa del señor del bogavante) y que disfruto con Rodrigo en cada una de nuestras salidas.
Un mercado habla de la gente, de la ciudad, de la economía, de la cultura... Y pasear por el de Jean-Talon, abierto las 24 horas, es, cómo no, una delicia. Llaman la atención la verdura y la fruta, perfectamente colocadas y compitiendo en perfume con los muchos puestos de flores y plantas que se suceden por la explanada.
Pero Jean-Talon es también el lugar donde encontrar la carne, el pescado, el pan, todo lo imaginable en torno al chocolate, una boutique de especias y aceite de oliva y un rincón para las delicias "salvajes", por ejemplo.
Cuesta contenerse ante tanta belleza y tanto que escoger mientras pienso lo acertado de la oferta de Benoit de traerme al lugar donde hace su compra diaria, aquí en el barrio de Little Italy donde vive junto con portugueses, italianos, bolivianos y peruanos en su mayoría.


Rodrigo dijo
A ligaçom esta de estreia! :-)
31 Mayo 2006 | 02:44 PM