Juanito, Barrio del Pilar
Pelo blanco y gafas, andar despacio. Juanito se agarra a las escaleras y sale del metro a pasito corto. No le adelanto, le observo.
La bolsa asida a la mano izquierda, la derecha a la barra. Para y descansa en el rellano de la mitad. Salida: Barrio del Pilar.
La imagen ajada de la corpulencia de antaño; los surcos en un rostro moreno. Quién sabe si esperará a los nietos a la salida del colegio; quién sabe si su camino se detiene en el Centro de Salud.
Le sigo a distancia camino de casa. Juanito - tardes de cháchara en el banco del parque; amigos también de pelo blanco; saludos corteses al recoger la prensa- se saca el móvil, cámara incluida, y a pulso tembloroso escribe un mensaje.
Ya no le sigo, ya me asombro. Cierra su móvil, sonrisa en la boca y continúa despacio hacia su portal.
